El Real Origen del Universo
Explicar o entender el real o el verdadero origen del universo o el
único origen de la existencia no es una obra muy fácil, ¡pero sí se puede
lograr! Explicar o entender el verdadero
origen del universo o de la existencia requiere una simple teoría científica y
un simple hecho científico o una simple prueba o hecho físico que se puede en
verdad con probar físicamente. Explicar
o entender el real origen del universo o de la existencia en verdad requiere
describir algo físico que no se puede ver con algunas piezas o hechos que ya se
tienen en mano.
Pues en verdad, no podemos ver nuestras mismas caras enfrente de
nosotros mismos si no hay una reflexión física o si no hay alguna sensación
física y es más fácil hacer teorías o fantasías que creer o ver la misma
realidad. Nuestra mente natural o
nuestro instinto animal es ver en partes o ver en pedazos y no ver por completo
y solo ver los pedazos o las partes cuando las partes o los pedazos están en
movimiento en la luz.
No podemos, en verdad, ver la imagen completa si no vemos primeros las
partes o los pedazos que a la imagen componen.
Y es también un instinto animal ver partes o pedazos y no ver por
completo. Un animal, por ejemplo, no
puede ver un árbol. Un animal solo puede
ver parte de ese árbol y aunque el animal puede ver distintas partes de ese
árbol, ese animal no puede ver el árbol completo. Los animales por instinto solo pueden ver luz
y sombras y la moción que pasa entre la luz y la sombra.
Una vez más, para describir algo sólido o verlo por completo, pues,
tenemos que separarlo o tenemos que hacerlo pedazos o montarlo o reunirlo en
los pedazos que ya tenemos en mano. Del
pedazo solido o los pedazos que faltan, podemos hacer una teoría pues haciendo
la realidad o el mismo hecho que ya tenemos en la mano muy difícil de ver o de
entender. La teoría es la simple pega
para simplemente pegar los pedazos o la realidad o el hecho que ya tenemos en
mano, pero muy a menudo la pega es más que la realidad y pues hace más rompe
cabezas o más pedazos que aquellos pedazos que en realidad había en mano. Y pues la mayoría de los científicos y de los
teológicos se interesan más en la muy simple pero muy sucia pega, ¡llenado
incontables libros que tienen nada que ver con la realidad o con la pieza
solidad que ellos empezaron con! ¡Que
ironía y que desperdicio tan grande!
Y aunque los científicos sean bien entrenados, todavía son propensos a
sus propios prejuicios, creencia o la falta física o solidad de buena
información o de buen conocimiento. Por
ejemplo: ¿Cuál de las dos siguientes preguntas tiene una posible
respuesta? “¿Por qué es el universo
redondo? O, ¿Qué hace al universo
redondo?
La primera pregunta o la pregunta del “por qué” es una pregunta muy
necia o es una pregunta de niñez. Es una
pregunta hecha como si ninguna respuesta es realmente esperada o es realmente deseada
por la persona que ha hecho la muy tonta pregunta. Al mismo tiempo, esa pregunta muy necia o
tonta no permite que la persona busque alguna respuesta. Y si esa pregunta muy necia fuera hecha a
otra persona, ¡pues esa otra persona también estuviera estancada o se sintiera
inútil, no importa tan inteligente o tan educada y ni siquiera intentaría dar
alguna respuesta!
Extraordinariamente, ¡esa primera pregunta o pregunta necia o tonta es
hecha más por la gran mayoría de los científicos y profesionales que es hecha
por niños necios o juguetones!
Por otro lado, ¡¿Qué hace el universo redondo?” o la segunda pregunta
tiene una respuesta! Es una muy simple
respuesta, que aunque llevará a más simple respuesta, ¡dará una final y una muy
simple respuesta!
Tomado de: El Real Origen del Universo por Forester de Santos
No comments:
Post a Comment