La
imitación perfecta
¿Cuál mejor
testigo que uno en verdad imitar al amoroso padre como Dios el amoroso Creador
en verdad quiere y en verdad desea de uno?
¡Pero solo Dios como amoroso Creador puede en verdad presentar a uno o
puede en verdad renombrar a uno como amado de Dios como amoroso Creador a hijo
amado de Dios el amoroso Padre!
Nadie puede en
verdad conocer al padre como el hijo que fue reconocido como el hijo del padre
y por causa de ese mismo reconocimiento como hijo del padre, el hijo hizo o el
hijo respondió como el hijo del padre para al padre en verdad conocer y para al
padre en verdad imitar. Y esa misma
imitación del padre no solo ha hecho al hijo mejor, mejor como hijo amado del
padre, pero esa misma imitación del padre ha hecho también al padre mejor,
mejor como el padre amado del hijo amado.
Ahora bien,
nunca en verdad hubo un hijo nacido de Dios o nunca hubo un hijo hecho o creado
por Dios como Dios Creador. Pero en
verdad sí solo hay renacimiento o hay reconocimiento o hay renombre de siervo
amado del Amo Dios Creador a hijo amado del Amo Dios Creador, ¡cual en verdad
es una adopción real de Dios el amoroso Creador como amoroso Padre! Y aunque el siervo fue amado del Amo Dios y
el siervo conoció el Amo Dios por la amorosa gracia o por la voz del Amo Dios,
cual le dio al siervo conocimiento real de amado, ¡el siervo amado nunca vio al
Amo Dios!
Pero el siervo amado en verdad
verá al Amo Dios en toda Su gloria y en toda Su abundancia real cuando el Amo
Dios llame, ¡reconozca o renombre al siervo amado a hijo amado del Amo
Dios! Y, por lo tanto, ¡no solo el
siervo amado como hijo amado en verdad conocerá al Amo Dios Creador pero
también el siervo como ahora hijo amado en verdad verá la gloria del Amo Dios Creador
ahora Dios Padre del siervo como hijo en el hijo mismo!
Pues, la gloria
del padre es en verdad vista en el hijo cual el padre llame, reconozca o reviva
con completo poder y con completa autoridad como hijo amado del padre por causa
del verdadero amor del hijo por el padre.
Y en el gran caso del Amo o de Dios, ¡la gloria del Amo o la gloria de
Dios es solo vista en ese siervo amado que fue adoptado hijo amado del Amo o de
Dios!
Para completar, la
imitación perfecta, perfecta porque sigue renovándose por perfección, del padre
es en verdad adoptar al padre como el padre una vez adoptó o una vez reconoció
a uno y uno, ¡pues es en verdad el primordial o uno es el primer ejemplo y por
uno en verdad las cosas son conocidas, son formadas, son multiplicas y hasta
por uno las cosas en verdad son renacidas y son en verdad renacidas por más!
Tamado de: Versos
de Nebayot por
Forester de Santos