El interés real
El interés real hacia las cosas reales de Dios en verdad es como darle cariño real a Dios y por ese cariño real hacia a Dios pues Dios mismo nos dejará en verdad a conocer las cosas reales de Dios, ¡haciéndonos en verdad cosas reales o amados de Dios! Y por ese conocimiento de cosas reales o de amados de Dios, ¡haremos el pedido real para que se nos conceda en realidad y así seremos más reales como salvadores reales de Dios!
Porque en verdad, ¡de las cosas reales o de los amados de Dios en verdad saldrán los salvadores reales de Dios que habrán sus bocas en alabanza real hacia a Dios!
Ahora bien, tener fantasías de Dios por la creencia de otro que talvez no fue amado de Dios o tener creencia de Dios sin tener conocimiento real de Dios pues en verdad solo es tener fantasías o solo es tener creencia de Dios sin tener conocimiento real de Dios; y aún menos, ¡no tener en verdad reconocimiento o reconfirmación real de Dios! Y aquel que no es amado de Dios pues en verdad no tiene interés real o no tiene conocimiento real para hacer algún pedido real de Dios porque aquel no tiene conocimiento real de Dios y si no tiene conocimiento real de Dios como amado de Dios, ¿pues a quién alaba o a quién le pide conocimiento real?
Pues, en verdad, solo los amados de Dios serán salvos o serán salvadores reales de Dios por sus intereses reales hacia Dios como mucho más que Dios y por causa de esos intereses reales, ¡pues hagan la obra de alabanza o hagan la gran obra de pedido real de Dios! Y una vez uno haga un pedido real a Dios, ¡pues uno está en verdad reconociendo o concediéndole a Dios por mucho más que Dios!
Tomado de: Versos
de Nebayot por
Forester de Santos
No comments:
Post a Comment