Hacer o
humillarse a lo menor o por menos, jamás llevará a uno a amado de Dios y de
amado de Dios a hijo amado de Dios porque a Dios en verdad hay que ponerlo por
mucho más para que uno en verdad pueda humillarse por mucho más a lo que es más
que uno.
O sea, tomar
como siervo el gozo y la alegría de Dios y hacerlos mayor o hacer con gozo y
con alegría lo mejor de uno como siervo, en verdad llevará a uno a siervo amado
de Dios y después de hacer el gozo y la alegría como siervo amado de Dios,
porque a siervo amado de Dios uno en verdad uno llegará, uno llegará también a
hijo amado de Dios y el hijo amado de Dios hará todo lo demás o por él uno en
verdad descansará después de uno salir del estado de siervo amado.
Pues en verdad,
aquel que no se humille a Dios con todo gozo y con toda alegría de Dios, pues
aquel jamás verá el grandioso rostro de Dios como mucho más que Dios y que
Creador y como hijo amado de Dios, porque solamente uno mismo como hijo amado,
uno verá en verdad a Dios como Padre.
Ahora bien,
aquel que en verdad se humille con todo gozo y con toda alegría a Dios es
porque aquel ya conoce el gozo y la alegría de Dios y por ellos aquel en verdad
hará como amado de Dios para por ellos aquel como amado de Dios en verdad
renacer al igual que Dios porque Dios también renacerá de Creador amado a Padre
amado del aquel amado de Dios. Y una vez
que ambos han renacido, aquel amado como también Dios, ¡el grandioso rostro de
Dios en verdad será visto en aquel amado de Dios que renació hijo amado de
Dios!
Así que, ¡luchar
en verdad por la verdad antes de que sea muy tarde por la muerte! Luchar para que la verdad en verdad los
conceda libertad con fe verdadera y por tener fe verdadera, sean en verdad unos
luchadores que luchan con todo gozo y con toda alegría para ser salvadores
amados de Dios como también Dios en verdad será Salvador amado del gozoso y
alegre luchador amado.
Para resumir, la
verdadera salvación de Dios en verdad vendrá o en verdad saldrá de uno mismo o
en verdad vendrá por uno o en verdad vendrá por lo que uno mismo haga en verdad
por Dios y por la salvación verdadera de Dios.
Uno nunca será salvo o uno jamás será salvador amado de Dios como Dios
jamás será en verdad Salvador amado de uno por otro o por lo que otro hizo porque
otro jamás hará por uno que no sea Dios mismo.
Lo que el otro hizo si lo hizo lo hizo en verdad por el otro mismo y
nunca lo hizo por uno pero como no lo hizo pues ese no está por él mismo y
tampoco está por nadie. ¡Por amor
verdadero a Dios, no se dejen engañar hasta morir porque la muerte fue por
causa de desobediencia y la muerte jamás fue, jamás es y jamás será recompensa
no importa la creencia!
Porque en
verdad, ¡la desobediencia o el desvió en verdad fue por no llegar a entender o
por no llegar conocer como en verdad llegar a renacer o a revivir y por no
llegar a renacer en verdad o no llegar a revivir en verdad al Creador Dios a Creador
Padre amado!
Pues, ¡suerte de
Dios amado por su grandiosa lucha o por su grandiosa contención porque por ella
no solamente será salvo pero también será salvador de Dios!
Tomado de:Versos
de Nebayot por
Forester de Santos
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