Saturday, January 24, 2015

Amor a ciegas y amor verdadero

Amor a ciegas y amor verdadero

Aquel que se enamora ciegamente, ¡pues para aquel en verdad eso es una maldición!  Y por su maldición aquel amará en vano y amar en vano nunca fue amor verdadero.

Ahora bien, ¡el amor verdadero es aquel amor que no se ve, pero sí se siente y sí es también amor para siempre!  La gran mayoría de las personas aman o se enamoran por lo que ven y no aman o no se enamoran por lo que conocen.  Y si se enamoran ciegamente antes de conocer, ¡ay pobre de ellos porque el conocimiento le valdrá de nada!

Existen en verdad muchos tipos de amores, tal como el amor de madre, el amor de padre, el amor de mujer, el amor de amigo y el amor de hermano y también existen muchos, muchos más.  Y todos estos amores son amores por vista por ser vistos primero y luego por conocimiento.  Y la gran mayoría de estos amores son en verdad puestos en pruebas, en juicios y hasta también son puestos en tentaciones.  Y eso es porque esos amores en verdad no fueron conocidos antes de ser vistos.  Y aunque el sentimiento fue real o fue verdadero hacia a los demás, ellos jamás sintieron esa realidad o jamás sintieron esa verdad en ellos como uno en verdad la sintió en uno.

Ahora bien, ¿Quién en verdad es feliz amando sin ser amado o hasta sin ser querido por los que uno ama o uno quiere?  Nadie a la verdad es feliz si no es amado por los que en verdad uno ama o uno quiere.

Pero sí hay en verdad un amor que primero se conoce antes de ser visto y ese es amor verdadero que solamente Dios lo es y que lo entregará a uno cuando uno busque a Dios para no solamente uno en verdad conocer a Dios pero también para que Dios se transforme o Dios tome la forma o la reforma del conocimiento dado a Dios por uno.  Por eso el conocimiento dado a Dios por uno tiene que ser conocimiento verdadero y será conocimiento verdadero si la búsqueda de uno fue búsqueda verdadera de Dios.

Y si la búsqueda de uno de Dios fue búsqueda verdadera, ¡pues Dios en verdad se dejará por uno a encontrar y también Dios dejará a uno acercarse y uno será iluminado por Dios!  En ese gran encuentro de uno con Dios habrá mucho gozo verdadero y también mucha alegría verdadera que vienen de Dios hacia uno.  Y tan grande es ese amor que Dios en verdad tiene hacia uno que uno antes de ver a Dios, pero solo conocerlo, ¡uno siente ese grandioso amor!  E imagínese como será en verdad ese amor cuando uno llegue al fin a ver a Dios…

Ahora bien, después de ese gran encuentro de uno con Dios, pues uno en verdad es amado de Dios y Dios también es amado de uno o Dios es el Amo de uno.  Pero lo muy curioso de ser amado es que no es fácil de ser amado porque hubo un despegue de Dios de uno y a uno ahora Dios le falta como también ese amor de Dios le falta a uno.

Lo muy interesante del amor es que la gran mayoría de las personas que son amadas o que son queridas tienen la mala creencia que aquel que ama es aquel que se tiene que fajar y que tiene que hacer por ellos sin ellos en verdad tener que hacer nada, ¡pero como se equivocan!

Porque en verdad, una vez que el amor verdadero es conocido por uno, ¡pues ahora hay que en verdad fajarse y hay que en verdad hacer por ese amor verdadero para que ese amor verdadero se transforme en una forma verdadera que en verdad será uno mismo!

Porque en verdad, ¡el amor verdadero es uno con Dios!

Tomado de: Versos de Nebayot por Forester de Santos  

No comments:

Post a Comment