El
camino al renacimiento, parte 11 de 12
Primero que
nada, ¡para renacer en verdad pues hay que primero nacer y nacer con vida! Y una vez en vida, en vida en verdad hacer o
en vida hay que en verdad luchar por la paz verdadera de Dios y por el conocimiento
verdadero de Dios, ¡cuales en verdad le darán a luz o nacimiento al gozo de
Dios! Y el gozo de Dios en verdad traerá
la alegría verdadera de Dios y juntos los dos, gozo y alegría, les darán en
verdad a luz o renacimiento a la abundancia o a uno sea dado a luz por gozo y
por alegría y por uno en verdad renacer del gozo y de la alegría pues uno es en
verdad amado de Dios.
En otras
palabras, uno tiene que renacer por el gozo verdadero de Dios y por la alegría
verdadera de Dios. Y por uno en verdad
ser hijo de gozo y de alegría y también amado de Dios, ¡pues no solamente Dios
adoptará a uno como salvador amado de Dios pero también Dios adoptará a uno
como hijo amado de Dios!
Segundamente, la
salvación real de Dios o la salvación verdadera de Dios tiene que ver todo con
vida y vida mientras uno aun esté con vida o en vida. También la salvación real de Dios o la
salvación verdadera de Dios tiene todo que ver con renacimiento y renacimiento
en vida para que con vida en verdad continuar pero continuar en las cinco
abundantes porciones de la vida.
Ahora bien, la
salvación o el renacimiento en verdad es un grandioso título que en verdad es
concedido por Dios mismo a todo amado de Dios que en verdad lucha por ese
grandioso título de salvación o por ese grandioso título de salvador de
Dios. Y una vez ese amado de Dios reciba
en verdad la salvación de Dios o el grandioso título de salvador se Dios, ese
amado de Dios también será renombrado salvador amado de Dios y será renombrado
aquí en la misma tierra con el muy grandioso poder y también con la muy
grandiosa autoridad de los cielos y la tierra será para ese salvador amado de
Dios como una nueva tierra porque aquí en la tierra será para ese salvador
amado de Dios como en los mismos cielos.
Y Dios también estará como salvador amado como en unos cielos nuevos…
Pues en verdad,
el hombre no sabe o no entiende lo que tiene, pero cuando el hombre en verdad
lo pierde con la muerte, ¡pues el hombre tampoco lo sabrá porque eso es la
misma vida! Pues en verdad, el hombre
tiene una muy grandiosa oportunidad de en verdad llegar a Dios, ¡pero de en
verdad llegar a Dios en vida y llegar como salvador amado de Dios!
© 2014, Forester de Santos
All Rights Reserved
No comments:
Post a Comment