El
camino al renacimiento, parte 5 de 12
Unidad por uno
Uno en verdad
nace por el mismo esfuerzo de uno y nunca uno nace por el esfuerzo de
otro. Uno muere por la falta de esfuerzo
de uno y nunca uno muere por la falta de esfuerzo de otro. Y uno es en verdad renacido o revivido o uno
es en verdad salvado por el mismo esfuerzo de uno y nunca uno renace o es
revivido o nunca uno es salvado por el esfuerzo de otro a no sea que ese otro
sea en verdad Dios el Creador, ¡pero cuando uno ha hecho el esfuerzo de renacer
o de ser salvado por Dios como Creador!
Ahora bien, uno
en verdad es unido a Dios por uno y nunca uno es unido a Dios por otro. Nadie es unido a Dios a no sea que Dios mismo
lo diga o sea por una promesa de Dios o sea por una llamada de Dios, pero esa
llamada tiene que ser respondida por uno mismo y nunca respondida por otro.
El verdadero
propósito, pues, de la unidad o de la unión de uno con Dios como Creador es
para que uno en verdad conozca a Dios como Creador ya que uno en verdad buscó
de Dios como Creador para en verdad conocer a Dios como Creador. Y esa unidad o esa unión a Dios no solo es
una recompensa pero también esa unidad o esa unión a Dios como Creador es para
que uno tenga fe verdadera de Dios como Creador. Pero la unidad o la unión de Dios como Creador
por uno no es una obligación porque Dios como Creador se irá o Dios se alejará
de la unidad o de la unión con uno y pues dejando a uno en desolación, cual es
en verdad más falta de conocimiento verdadero o es falta de conocimiento nuevo
de Dios como Creador y también es la falta del gozo y de la alegría de Dios
como Creador en uno.
La desolación de
Dios como Creador en verdad tiene doble propósito. El primer propósito de la desolación de Dios
como Creador es, ¿Si uno continuar como antes de la unidad o como antes de la
unión o como antes del encontró con Dios?
El segundo propósito de la desolación de Dios es, ¿Si uno como amado de
Dios continuar con una búsqueda o re búsqueda de Dios como Creador para que
Dios como Creador pueda llamar a uno fuera de la desolación de Dios y pues
reúna a uno una vez más con Dios pero esta vez para siempre?
Sería muy sabio
en verdad buscar o en verdad rebuscar a Dios como Creador porque con Dios como
Creador hay o está la salvación verdadera por la reunión de Dios con uno. Aquellos que en verdad tuvieron un encuentro
con Dios como Creador, pues ellos ahora en verdad tienen una de dos
posibilidades. La primera posibilidad en
verdad es pero muerte eterna. Y la
segunda y la muy última posibilidad en verdad es vida verdadera o eterna o es
salvación verdadera o eterna por Dios.
Aquellos que nunca tuvieron un encuentro con Dios, ¡su única posibilidad
es pero muerte eterna a no sea que ellos busquen a Dios ante que ellos mueran y
pues sea muy tarde!
Pero aquellos
que en verdad tuvieron un encuentro con Dios como Creador pero que ellos no se
molestaron a buscar o a rebuscar a Dios como Creador, ¡pues ellos morirán a no
sea que Dios como Creador los llame y ellos respondan y pidan ser en verdad
salvados y pues sean unidos a Dios por ellos mismos!
Para completar,
la unidad verdadera o la unión verdadera con Dios nada tiene que ver con más de
uno. La unidad verdadera o la unión
verdadera es en verdad uno por Dios como Creador y Dios como Creador pues
siendo Uno por uno. En la unidad
verdadera o en la unión verdadera de Dios con hombres nunca hay más que
uno. Pues, es en verdad Dios unido o
Dios reunido por muchos como Uno o Dios unido o reunido por uno como Uno. Eso es, ¡cualquier unidad verdadera o
cualquier unión verdadera con Dios por siempre será una no importa cuantos más
sean con esa misma unidad o con esa unión!
Y en el caso de
los hijos de Dios, ¡nunca habrá un primer renacido porque todos hijos de Dios
en verdad serán renombrados como si ellos todos fueren primer renacidos de Dios
porque ellos en verdad han dado renacimiento a Dios por sus renacimientos!
© 2014, Forester de Santos
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